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Rafael Rabat: "El mundo financiero que habíamos conocido había muerto"

Rafael Rabat: "El mundo financiero que habíamos conocido había muerto"

Rafael Rabat

Socio - GAR EAFI

Era domingo. Recuerdo que el viernes anterior habíamos salido de la mesa de Tesorería pensando en Lehman. Teníamos una posición importante con un swap de tipo de interés a largo plazo con ellos. Era una cobertura de balance muy importante, y yo era el jefe de Tesorería. Mi equipo y yo llevábamos tiempo gestionando la crisis subprime y ahora tocaba lidiar con su segunda derivada, la crisis de solvencia bancaria... luego vendría la de solvencia de la deuda pública.

Salió la noticia de la declaración de chapter 11 que ponía encima de la mesa el bankruptcy de Lehman. Llamé a mi equipo y lo cité a las 8 de la mañana en mi oficina para diseñar un plan de choque. 

El lunes a las ocho todo el mundo estaba allí. Con ese semblante serio de los momentos importantes, allí donde se descubre quién es quién, y dónde lo superficial queda arrinconado. Son esos momentos que unen o separan. Y nosotros éramos una piña. Un equipo de élite dispuestos para jugar un partido difícil y tratar de no perderlo.

En un par de horas teníamos diseñado un plan de acción que presenté al Comité de Dirección. Se aprobó... no quedaban realmente muchas opciones y habíamos estudiado todas.

Toda la entidad estuvo alineada y todo el mundo estuvo a la altura de las circunstancias en cuanto a compromiso y diligencia a la hora de decidir, además de darnos confianza.

Durante esa misma mañana el equipo de Tesorería llevó a cabo el plan, que duró dos días en concretarse. El miércoles ya teníamos una nueva cobertura de mercado ejecutada con otra contrapartida a precios muy razonables, y que a la entidad le daba la garantía operativa. 

Los siguientes cinco años estuvimos negociando con los liquidadores de Lehman, Price Waterhouse Coopers, para llegar a un acuerdo para resarcirnos de parte del perjuicio ocasionado, y en el 2014, en una reunión en Cannary Wharf, llegamos a un acuerdo muy satisfactorio. 

La casualidad hizo que un mes más tarde de la quiebra de Lehman, me encontrara en Cannary Wharf en las oficinas de un competidor de Lehman justo al lado de las oficinas de Lehman en Londres. Todavía recuerdo el edificio casi vacío y sólo habitado por el personal imprescindible a las órdenes de la autoridad judicial. 

Todos nosotros recordaremos qué hacíamos el 11 de septiembre del 2001 y el día en que Lehman quebró. 

Todos nosotros supimos aquel septiembre de 2008 que el mundo financiero que habíamos conocido había muerto y que un nuevo orden venía. 

El resto ya es historia.