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Los Bancos del futuro

Los Bancos del futuro

La tecnología avanza rápidamente y está cambiando casi todos los aspectos de nuestras vidas: cómo pasamos del punto A al punto B; cómo nos mantenemos en contacto con nuestros amigos y familiares; cómo hacemos nuestras compras; cómo nos relajamos y nos entretenemos. La tecnología también es cada vez más inteligente, ya que las empresas aprovechan el poder de los datos para personalizar los productos y servicios que ofrecen.

Pero el impacto de la tecnología y los datos será diferente en los servicios financieros debido a los distintos aspectos de esta industria, por ejemplo, debido a la necesidad de proteger a las personas contra los préstamos que no pueden pagar; para evitar que hagan inversiones de jubilación complejas y arriesgadas o que no comprendan completamente; o para protegerlos, y al sistema financiero, contra el fraude y los delitos financieros.

Los servicios financieros son una industria que se basa inherentemente en la gestión de riesgos, a diferencia de otras industrias orientadas al consumidor. La regulación es fundamental para asegurar la buena conducta, mantener la integridad del sistema financiero y protegerlo contra amenazas. La tecnología y los datos introducen nuevas complejidades en un panorama de gestión de riesgos ya complicado. Por un lado, la tecnología puede ayudar tanto a los bancos como a los reguladores a gestionar el riesgo en el sector de forma más eficaz; mientras que por el otro, introduce nuevos retos al sistema.

Durante la última década, las aplicaciones bancarias en los teléfonos inteligentes le han dado a las personas la libertad de administrar sus finanzas cuando y como lo deseen. Pero beneficios aún mayores están a la vuelta de la esquina. En los próximos diez años, las nuevas tecnologías ofrecerán a los clientes un servicio hiper personalizado.

Los clientes comenzarán a tener mucho más control de sus propios datos personales a través de perfiles de identificación digitales . Al mismo tiempo, los bancos apuntarán a convertirse en “agentes de confianza” en la gestión, desarrollo y protección de estas identificaciones digitales, y en el acceso a servicios de terceros fuera de los servicios financieros, como servicios públicos y minoristas.

Los bancos ya se encuentran en una posición sólida para asumir este rol mejorado y el 80% de las personas confían en los bancos para administrar sus datos de forma segura. Un factor clave que impulsa el cambio en la banca es el hecho de que la inteligencia artificial está alcanzando su mayoría de edad. Al dominar nuevas fuentes de datos y tecnologías analíticas, los bancos pueden desarrollar una comprensión más profunda de las necesidades de los clientes, y cómo pueden ayudarlos, así como desbloquear nuevas fuentes de ingresos.

Los servicios de banca móvil también podrían incorporar nuevas tecnologías como la realidad aumentada y la activación por voz. Imagínense que buscan un nuevo hogar: solo tendrán que apuntar su teléfono a la casa de sus sueños y conectando directamente con su aplicación bancaria, ésta podrá decirle no solo de cuánto serán los pagos mensuales de su hipoteca, sino también, basándose en la información pública, detalles sobre los servicios e impuestos locales.

Parte del enigma sobre el futuro de la experiencia del cliente bancario bien puede estar en el desarrollo de tecnologías que actualmente tienen poca aplicación en las finanzas, como 5G, que podrían aumentar drásticamente el volumen y la velocidad de procesamiento de datos y acelerar la creación de modelos en banca. La computación cuántica, que solo está haciendo gradualmente la transición de la teoría a la realidad, también puede tener enormes beneficios, ya sea en un futuro cercano o lejano.

Ahora bien, los bancos deberán encontrar un equilibrio cuidadoso entre aprovechar lo que la tecnología y los datos pueden permitir para satisfacer las expectativas de los clientes con la necesidad de abordar activamente los riesgos para su bienestar y proteger el sistema financiero.

En un nivel fundamental, la banca se basa en la confianza. Si bien los clientes a menudo quieren que los servicios bancarios sean modernos y receptivos, también quieren estar seguros de que su dinero y su información están seguros. Y quieren que los bancos los ayuden a tomar decisiones informadas y adecuadas. Es vital que los programas automatizados no alienten a las personas a asumir deudas que no puedan pagar, por ejemplo, ni a realizar inversiones que no satisfagan sus necesidades.

Los proveedores de servicios financieros deben demostrar que están utilizando nuevas tecnologías como la inteligencia artificial y el big data de forma ética. Además de obtener el consentimiento de los reguladores e inversores, es importante que los Bancos se comuniquen claramente con los clientes y ofrezcan opciones significativas sobre el uso de su información.

Por ejemplo, es necesario tomar más medidas para estandarizar el trabajo en inteligencia artificial, cómo se recopila, presenta y explica la información a los

consumidores. Se necesitará una coordinación internacional mucho mayor para aprovechar realmente las nuevas tecnologías, que en general no tienen fronteras.

La buena noticia es que la tecnología también está abriendo nuevas formas de mantener seguros a las personas y al sistema financiero. Los programas automatizados ya son capaces de realizar controles de seguridad de forma rápida y precisa, lo que ayuda a detectar actividades delictivas, combatir el fraude y garantizar la idoneidad del producto. Es probable que estas herramientas se vuelvan aún más inteligentes y se utilicen más en el futuro.

La inteligencia artificial también deberá garantizar que los Bancos hagan las recomendaciones de productos correctas mediante la realización de controles de calidad posteriores a la venta, oportunos y exhaustivos y que lo que antes era un ejercicio manual, en el que los miembros del personal revisaban la documentación hipotecaria compleja para detectar discrepancias, pase por el filtro deun bot que recabe la documentación necesaria e identifique los casos de alto riesgo para el seguimiento del personal y, todo ello operado en tiempo real durante el proceso hipotecario.

En el área de la privacidad de los datos, los bancos están invirtiendo mucho en tecnología para ayudar a los clientes a mantener segura su información personal, incluido el reconocimiento de huellas dactilares o rostro. Aplicaciones cada vez más utilizadas por los usuarios cuando acceden a la banca móvil. A medida que las identidades digitales de las personas se vuelven cada vez más importantes, el papel de los bancos podría ampliarse para incluir ayudar a los clientes a demostrar quiénes son de forma segura a otras organizaciones en línea.

Estos avances hacen que estemos viviendo un momento emocionante para los servicios financieros. No es de extrañar que nuevos competidores digitales estén ansiosos por posicionarse en este mercado. Pero mientras la tecnología digital está transformando la industria, se necesita mucho más que esto para tener éxito en la banca. La tecnología tiene el potencial de ofrecer una velocidad y una comodidad sin precedentes en la banca. Pero los bancos que prosperarán en el futuro serán aquellos que combinen una gran tecnología con una gestión de riesgos bien pensada y, sobre todo, excelentes experiencias para los clientes.

Carlos de Fuenmayor. Especialista en finanzas/Asociado EFPA España. @cdefuenmayor